El dueño anterior lo estaba vendiendo porque “quería liberarse de él”.
Un hombre de Fife, Escocia, que le compró hace cuatro años un muñeco de ventrílocuo a un comerciante de California, Estados Unidos que “quería liberarse de él”, aseguró que el juguete está embrujado y que abre la boca voluntariamente.
Gregor Stewart, de 51 años, que se convirtió en el propietario del muñeco de ventrílocuo, al que bautizó como Tío Herb, dijo que “cuando lo conseguimos por primera vez, lo pusimos en casa solo para darle tiempo a que se calmara y fue entonces cuando abrió la boca por primera vez”. “Cuando lo sacábamos del lugar de exhibición, el muñeco volvía a cerrar la boca y se calmaba”, explicó Stewart.
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Fue allí cuando el nuevo dueño intentó comunicarse con el espíritu a través de un dispositivo usado en la investigación paranormal para formar palabras y frases.
Con dicho artefacto supuestamente lograron conocer el nombre del muñeco: “Nos dijo que era Herbert y lo acortamos a Tío Herb”.
El hombre de Fife explicó que el espíritu unido al tío Herb estaba frustrado por haber sido olvidado, ya que nunca le habían dado un nombre y anteriormente perteneció a una anciana que lo guardaba en un placard.
La persona que vendió el tío Herb a Gregor recibió el muñeco de parte de una familia que conocía desde hacía algún tiempo.
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La anciana dueña del muñeco había fallecido y la familia quería deshacerse de él. “Estaba guardado en un armario y la familia siempre escuchaba muchos ruidos provenientes de donde estaba. El resto de la familia nunca estuvo interesada en el muñeco, por lo que cuando la señora falleció, querían quitárselo de las manos y se lo dieron a un amigo de la familia. Le habían advertido al respecto, pero él estaba feliz de ttenerlo”, manifestó Stewart.
El antiguo dueño del muñeco sostuvo que escuchaba constantemente pasos durante la noche, por lo que eventualmente lo trasladó a su garaje, pero los ruidos y los disturbios continuaron y allí decidió ponerlo a la venta








