Una drástica decisión tomaron las 20 familias pobladores de las covachas en los bordos del Pedregal al prenderle fuego a las viviendas.
“Antes que se los lleven esas basuras, prefiero ponerle fuego”, manifestaron los vecinos, quienes sacaron sus pertenencias más inmediatas y preciadas.
Las pequeñas viviendas construidas de madera, plástico y zinc rápido se convirtieron en pasto de las llamas.
La medida fue adoptada ante la presencia de un juez ejecutor, policías y equipo municipal que se desplazaron a la zona para desalojar a estas familias residentes en los bordos.ER