Estados Unidos anunció este lunes la revocación o restricción de visas para funcionarios, jueces, fiscales y empresarios de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, además de medidas contra sus familiares directos, bajo una nueva política destinada a sancionar a extranjeros que, según el Departamento de Estado, utilicen la corrupción o el narcotráfico para debilitar gobiernos elegidos democráticamente. La decisión alcanza a 27 personas en total y tiene como principal señalamiento público al fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca.
El Departamento de Estado explicó que las medidas fueron adoptadas bajo la sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, una disposición que permite impedir el ingreso de extranjeros cuando su presencia o las actividades que pretendan desarrollar puedan generar consecuencias adversas graves para la política exterior estadounidense.
“Los funcionarios extranjeros corruptos ya no pueden entrar libremente a Estados Unidos”, afirmó el Departamento de Estado al presentar la medida. La dependencia agregó que la medida permite restringir visas a ciudadanos extranjeros y a sus familiares cuando “socaven a un gobierno elegido democráticamente mediante actividades de corrupción o narcotráfico”.









