Un equipo internacional liderado por la Universidad de Ginebra (UNIGE) y en el que participa personal investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha identificado un exoplaneta “rebelde”, denominado GJ 3090 b, que orbita en sentido contrario al de su estrella.
Este enigma, del que se ha hecho eco la revista Astronomy & Astrophysics, resulta aún más complejo, ya que en el sistema planetario no existe ningún compañero masivo capaz de influir y, por lo tanto, de explicar esta configuración.
El IAC explica que una estrella y sus planetas se forman cuando una nube de gas y polvo colapsa sobre sí misma en algún lugar del espacio; a continuación, la nube forma un disco alrededor de la estrella naciente, en cuyo interior se formarán los planetas. Esta protoestrella y su disco giran entonces en la misma dirección.
En este escenario ideal, ahonda el IAC, los planetas formados en el disco se moverán en la misma dirección que la rotación de su estrella y en el mismo plano que el ecuador estelar, perpendicular al eje de rotación. A esto se le conoce como sistemas alineados.









