China puso en marcha un sistema nacional de identificación digital para robots humanoides, una especie de “pasaporte” obligatorio que asigna a cada máquina un código único de 29 dígitos. La medida busca reforzar la seguridad, la trazabilidad y el control de una industria que crece rápidamente en el gigante asiático.
El identificador permitirá seguir a cada robot durante todo su ciclo de vida, desde su fabricación y venta hasta su mantenimiento y reciclaje. El código estará compuesto por cuatro segmentos: país de origen, empresa fabricante, modelo del producto y número de serie, con el fin de garantizar una identificación precisa de cada unidad.
La nueva normativa establece que ningún robot humanoide podrá comercializarse o utilizarse en China sin estar registrado en la plataforma nacional de gestión. Más de 100 empresas ya participan en el sistema y se han emitido códigos para más de 28.000 robots pertenecientes a unos 200 modelos distintos, en un intento de Pekín por fortalecer su liderazgo mundial en robótica e inteligencia artificial.









