SpaceX vivió una fuerte sacudida en el mercado tras su histórica salida a bolsa, luego de un arranque explosivo que llegó a ubicarla brevemente por encima de Amazon en capitalización bursátil. El repunte inicial estuvo impulsado por una fuerte demanda de inversionistas y movimientos especulativos en sus primeras sesiones de negociación.
Sin embargo, el entusiasmo comenzó a enfriarse rápidamente. En cuestión de días, las acciones registraron caídas que borraron parte de las ganancias iniciales, reflejando una mayor cautela del mercado ante su elevada valuación y la alta volatilidad propia de su debut bursátil.
El efecto fue suficiente para provocar un cambio en el ranking de las grandes tecnológicas: SpaceX perdió nuevamente la ventaja frente a Amazon, que recuperó su posición como una de las compañías más valiosas del mundo, mientras la firma de Elon Musk descendía al sexto lugar en la clasificación global.
Aun así, el caso de SpaceX sigue marcando un hito financiero. La compañía llegó a rozar los 2.6 a 2.8 billones de dólares en valor de mercado durante su auge inicial, impulsada por expectativas de crecimiento en sectores como satélites, inteligencia artificial y nuevas adquisiciones estratégicas, lo que mantiene a los analistas divididos entre el optimismo tecnológico y el temor a una burbuja especulativa.









