La empresa de transporte Impala que cubre la ruta entre San Pedro Sula y Puerto Cortés mantiene paralizadas parcialmente sus operaciones luego de que una de sus unidades fuera atacada a balazos el pasado domingo en horas de la tarde.
Según denunciaron transportistas de la empresa, el atentado estaría relacionado con una nueva estructura criminal que presuntamente intenta someterlos al pago de extorsión. Los conductores aseguran vivir momentos de terror ante las constantes amenazas y la inseguridad que enfrentan diariamente.
“Es difícil esto para nosotros, ellos son mandados de otro mando más grande a cobrar extorsión”, expresó uno de los trabajadores del rubro, quien además reveló que los supuestos criminales dejaron un teléfono celular para continuar con las exigencias económicas.
Los empleados hacen un llamado urgente a las autoridades para reforzar la seguridad y frenar la ola de extorsión que continúa golpeando al sector transporte en Honduras.









