Las autoridades sanitarias confirmaron que el hantavirus detectado en los pasajeros del crucero corresponde a la variante Andes, una de las cepas más conocidas y peligrosas de Sudamérica. El análisis genético preliminar descartó la presencia de mutaciones nuevas o alteraciones que hicieran al virus más agresivo o transmisible, lo que llevó algo de tranquilidad a los expertos tras la alarma generada por el brote.
La investigación fue realizada por equipos científicos especializados que estudiaron las muestras obtenidas de los pacientes afectados durante el viaje. Los resultados apuntan a que el virus mantiene las características habituales de la variante Andes, conocida por provocar cuadros respiratorios severos y por ser una de las pocas cepas de hantavirus con capacidad de transmisión entre personas en determinadas circunstancias.
Aunque el hallazgo descarta un escenario más grave relacionado con mutaciones, las autoridades continúan monitoreando a los pasajeros y contactos cercanos para evitar nuevos contagios. El caso ha generado preocupación internacional debido al entorno cerrado del crucero y a la rápida propagación del temor entre viajeros y tripulantes tras conocerse la presencia del virus a bordo.









