Una adolescente de 13 años oriunda de Olancho, identificada como Emely Milagros Hernández Castillo, enfrenta una compleja condición de salud que ha impactado profundamente su desarrollo físico, ya que presenta características corporales equivalentes a las de una niña de aproximadamente 4 años, además de haber nacido con una malformación congénita que le impide la formación del ano, sumado a esto, está a punto de perder la vista.
De acuerdo con el relato de su madre, la menor también atraviesa complicaciones adicionales que incluso ponen en riesgo su visión, lo que agrava aún más su estado clínico y la necesidad de atención médica especializada.
La familia señala que, debido a la falta de recursos económicos, no ha podido acceder de manera constante a los tratamientos ni a las referencias médicas necesarias para su intervención.
La madre explicó entre lágrimas que su situación económica no le ha permitido costear las operaciones requeridas, pese a los intentos por conseguir atención médica.
“Por falta de dinero no la he podido operar, por eso pido ayuda, yo lavo ajeno para subsistir”, relató, agregando que su esposo trabaja como ayudante de albañil, pero los ingresos no son suficientes. “He perdido citas porque no tengo dinero… yo lloro, pero sé que Dios nos ayudará”, expresó.









