La carretera CA-5 volvió a vestirse de luto la mañana de este lunes tras el accidente que cobró la vida de Víctor José Alvarenga Espino, de 33 años, en las cercanías de la col. Hábitat, a la altura de El Valle de Amarateca.
El joven, empleado de la Agencia de Regulación Sanitaria (Arsa), falleció luego de que el vehículo en el que se conducía volcara por causas que aún están bajo investigación.
Más allá del hecho trágico, quienes lo conocieron lo describen como un apasionado de los automóviles, especialmente del suyo, al que dedicaba tiempo y esmero.
En sus redes sociales era común ver fotografías donde mostraba cada detalle, evidenciando el orgullo que sentía por su carro y el cuidado constante que le brindaba.
Amigos cercanos relatan que no era solo un medio de transporte, sino parte de su identidad. Disfrutaba mantenerlo impecable, compartir imágenes y comentar sobre mejoras y proyectos relacionados con el vehículo. Esa afición era una de las cosas que más lo entusiasmaban y que solía compartir con su círculo más cercano.
Víctor también era recordado como un joven proactivo, alegre y con inclinación por los deportes extremos. Laboraba en el sector público y formaba parte del partido Libertad y Refundación (Libre).
En enero había celebrado su cumpleaños rodeado de familiares y amistades, sin imaginar que semanas después su nombre estaría ligado a una tragedia vial.
Tras el accidente, familiares llegaron a la escena y presenciaron el levantamiento del cuerpo. Personal de Medicina Forense y de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) realizó las diligencias correspondientes para esclarecer lo ocurrido.
Mientras avanzan las investigaciones para determinar qué provocó el volcamiento, en redes sociales continúan multiplicándose los mensajes de despedida. Entre recuerdos y fotografías, muchos coinciden en una imagen que hoy duele más que nunca: la de Víctor sonriendo con orgullo junto a su querido automóvil.









