Amigos, familiares y colegas despidieron entre lágrimas al abogado penalista René Altamirano, asesinado a balazos el pasado viernes en el barrio Medina de San Pedro Sula.
El profesional del derecho fue interceptado por sujetos a bordo de una motocicleta cuando realizaba una compra cerca de su bufete, recibiendo múltiples disparos que le provocaron la muerte casi de inmediato, según reportes policiales y testimonios de testigos.
Durante el funeral, la consternación y el dolor se mezclaron con exigencias de justicia por parte de quienes lo conocieron más de cerca.
El Colegio de Abogados de Honduras condenó el asesinato calificándolo de acto vil y urgió a las autoridades a evitar que quede en la impunidad, protegiendo también a otros profesionales del derecho en riesgo.









