¡Ya no hay convivencia ciudadana! ya están hastiados los vecinos de la colonia 3 de mayo de amanecer con gritos e insultos de alarma.
Y es que en la capitalina colonia hay una cantina frente a una iglesia en donde los agarrones de hombres y mujeres son el pan diario.
Los vecinos que no son partidarios de dichas fiestas y que solo buscan descansar en su casa para ir a trabajar al día siguiente, denuncian que ya no soportan a los bolos y mafufos que cada ve que pueden, les interrumpen el sagrado sueño.








