Migdonia Ayestas advirtió sobre una tendencia en Honduras: la participación de mujeres en actividades vinculadas al narcotráfico, en particular como “mulas” para el transporte de drogas. La coordinadora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras dijo que el reclutamiento ocurre bajo presión, engaño o necesidad económica.
Según Ayestas, la problemática ya no se limita a la trata de personas o al ingreso de estupefacientes a centros penitenciarios. También se observa una expansión del papel de las mujeres dentro de las estructuras criminales.
La especialista señaló que actualmente son reclutadas para transportar droga, muchas veces bajo distintas formas de presión, desde la manipulación emocional hasta la coacción directa.
Cómo son captadas las mujeres
Ayestas explicó que en varios casos las mujeres involucradas en estas redes criminales son captadas en contextos de vulnerabilidad económica, influidas por relaciones sentimentales, amenazas o dependencia económica.
De acuerdo con su análisis, también hay situaciones en las que la decisión está condicionada por la necesidad de generar ingresos, en especial entre mujeres que son jefas de hogar y enfrentan limitadas oportunidades laborales.
Este fenómeno, señaló, refleja una problemática social más amplia en la que confluyen pobreza, desigualdad y violencia y que facilita la captación por parte del crimen organizado.
Dinámicas de control
La coordinadora del OV-UNAH también alertó sobre patrones de control ejercidos dentro de estas estructuras criminales, donde, según indicó, se reproducen formas de violencia asociadas a dinámicas de poder y a lo que describió como “masculinidad tóxica”.
En estos esquemas, afirmó, algunos hombres obligan o inducen a sus parejas a participar en actividades ilícitas, aun con pleno conocimiento de las implicaciones legales y los riesgos personales.
Este tipo de dinámicas, agregó, refuerza la exposición de las mujeres a situaciones de alto riesgo dentro de redes delictivas que operan en distintos niveles del narcotráfico.
Zonas de atención
En sus declaraciones, Ayestas también llamó la atención sobre la expansión del narcotráfico en determinadas zonas del país y mencionó al municipio de Iriona como uno de los puntos donde se estaría concentrando la siembra de cultivos ilícitos, así como procesos asociados a la producción y comercialización de droga.
La especialista consideró necesario reforzar las estrategias de investigación y control en esas áreas para evitar que el fenómeno continúe extendiéndose.
El OV-UNAH insistió en la necesidad de implementar políticas integrales que no solo aborden el combate al narcotráfico desde la seguridad, sino también desde la prevención social, con énfasis en la protección de grupos vulnerables.
También hizo un llamado a fortalecer la investigación, la presencia institucional en zonas de riesgo y los programas de apoyo social para reducir la probabilidad de que más mujeres sean incorporadas a estas redes criminales.









