El magistrado presidente del Tribunal Superior de Cuentas (TSC), Roy Pineda, señaló que el auditor interno del Congreso Nacional (CN) tendría responsabilidad por las irregularidades cometidas por el Legislativo anterior.
Ayer, el presidente del Poder Legislativo, Luis Redondo, presentó un informe de gestión de los primeros 100 días del Congreso Nacional donde se evidenció que la administración dirigida por Mauricio Oliva dejó un daño patrimonial al Estado de Honduras de 2 mil millones 926 mil 210 lempiras.
Entre otros hallazgos, en el área de gerencia de recursos humanos se encontró personal numerario y pagos ilegales. En la oficina de tecnología se encontraron pagos abusivos, injustificados, equipo dañado, destruido, incompleto y no funcional.
Pineda dijo que, en todo ente, poder del Estado, institución, órgano u organismo del sector público se tiene dos tipos de fiscalización: una que es la preventiva, la a priori que la realizan las auditorías internas y la a posteriori que hace el TSC.
El magistrado mencionó que habrá que verificar si el auditor interno del Congreso cumplió con sus funciones, de lo contrario tendría que asumir las responsabilidades en este caso.
“Lo primero es verificar qué hizo el auditor interno. Lo más importante es no desviar la atención de la gestión del auditor interno, si el auditor hizo bien su trabajo, no debió haber ocurrido estas cosas”, puntualizó Pineda.








