El hondureño Geovanny Fuentes Ramírez, fue condenado hoy a cadena perpetua más treinta años de cárcel por los delitos de narcotráfico y de posesión ilegal de armas.
El tribunal del sur de Nueva Yokr, que lo declaró culpable en marzo de 2021, lo obliga además a pagar 151 millones de dólares de multa tras encontrarlo responsable de traficar 5.000 kilos de cocaína hacia Estados Unidos.








