En el mundo, existen miles de personas que deciden hacer cosas por razones que probablemente hasta ellos mismos desconozcan.
Tal es el caso de este “tiktoker”, que ha decidido que la civilización del futuro se merece conocer los mejores secretos del presente que vivimos y ha decidido construir una especie de sarcófago en el que ha metido, la que él piensa, que es la mayor delicia culinaria de nuestros tiempos: una bolsa de un popular “snack”.
El chico que se hace llamar Sunday Nobody, ha documentado todo el proceso a través de un vídeo en la red social que, como era de esperar, se ha viralizado desde su publicación, con casi once millones de visualizaciones hasta la fecha.
En el vídeo, cuenta cómo ha sido el elaborado proceso de crear el sarcófago, hecho completamente de hormigón y que pesa nada menos que una tonelada y media entre el cuerpo y la tapa. Después, colocó varios protectores y refuerzos alrededor de la caja, para ayudar a que no se deteriore con el tiempo; protegiéndolo incluso contra posibles terremotos.
Un proceso muy elaborado para que en el interior resista la preciada bolsa, que aparece suspendida dentro de la caja, revestida en un recubrimiento de resina para intentar garantizar que resiste el mayor tiempo posible intacta. Si llega ilesa a futuras generaciones o no, solo el tiempo lo dirá, pero no será por protección.
El autor de esta insólita historia se declara un gran admirador de esta versión del snack y no quiere que el caos o el cambio climático estropeen su sabor por ello los conservará en una tumba enterrada bajo kilos y kilos de tierra.








