La presidenta interna de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este sábado que el acuerdo pactado con EE.UU., que otorga a Washington el control mayoritario de 65.000 millones de barriles en reservas probadas de petróleo venezolano, busca mejorar la situación económica y social en el país suramericano.
Durante una inspección de la construcción de nuevas viviendas en el estado La Guaira, zona cero del doble desastre sísmico del pasado 24 de junio, Rodríguez señaló que el objetivo del convenio es que “las reservas inmensas” del país “dejen ser una cifra inerte, fría y se traduzca en felicidad social, económica, para el pueblo de Venezuela, en soluciones concretas“.
“Es para el desarrollo del país, pero, sobre todo, para atender al pueblo de Venezuela. A que exista más empleo, mejores salarios, tener servicios públicos, agua, electricidad, hospitales, escuelas, alimentación adecuada”, manifestó, indicando que “en su conjunto”, el acuerdo “va a dar un gran impulso a Venezuela”. “Será el impulso para el gran desarrollo de Venezuela en las próximas décadas”, enfatizó.
El “histórico” acuerdo fue anunciado este viernes por el presidente de EE.UU., Donald Trump, y después confirmado por Rodríguez. Según detalló la presidenta interina, el pacto se traducirá en un alza “considerable” en la producción petrolera, con la “participación de operadores privados” en “el desarrollo de 17 campos estratégicos con un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo”. El plan contempla “una inversión de más de 100.000 millones de dólares” y generará “más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado” venezolano.
El tratado provocó reacciones encontradas dentro del oficialismo. Mientras el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) expresó su respaldo, un grupo de simpatizantes de izquierda se reunió este sábado en Caracas para protestar contra la presencia de EE.UU. en el país y exigir mayor claridad sobre el convenio.









