Una madre soltera con un hijo autista tocó la puerta de HCH para pedir ayuda para su pequeño que sufre constantes convulsiones y necesita varias cajas de levetiracetam 1000 mg, un medicamento costoso que el pequeño necesita de por vida.
Doña Belinda no tiene trabajo, ni siquiera un techo digno donde dormir con su hijo. “Tengo que andar rodando… Mi hijo recae a cada rato y por eso ni trabajo me dan”, remarcó la humilde mujer.









