Una jueza federal de Minnesota rechazó este miércoles restringir, al menos por ahora, las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en el estado después de que las autoridades lo solicitaran tras la muerte de una mujer estadounidense que fue abatida por un agente federal.
La jueza federal Katherine Menéndez optó por no tomar ninguna decisión inmediata en la primera audiencia del caso presentado por el estado y las ciudades de Mineápolis y St. Paul para que los agentes migratorios enviados por la Administración Trump, pese al rechazo de las autoridades estatales y locales, dejen de actuar.
Tras la muerte de Renee Good, de 37 años, en medio de una redada en Mineápolis, la ciudad fue testigo de una oleada de protestas contra la actuación de los agentes federales y su presencia en las calles.
Como respuesta, los agentes del ICE y otras agencias federales endurecieron su campaña en la ciudad y empezaron a hacer detenciones en casas donde, supuestamente, residen familias de inmigrantes indocumentados.









