Romanee y Sam Rondeau-Smith, de Guildford (Reino Unido) planeaban casarse en julio, pero tuvieron que suspender la boda debido a la cuarentena por el coronavirus. Entonces, la pareja decidió celebrarla un mes después, a pesar de que las restricciones todavía prohibían las reuniones en grandes grupos.
Los novios tuvieron que contentarse con la posibilidad de invitar a solo 14 personas, mientras que en sus planes originales estaba tener una gran fiesta para 100 personas. Sin embargo, Romanee y Sam encontraron una buena salida de la situación, siguiendo la idea de una de las invitadas.
“Una de mis amigas vive en Nashville y no podía asistir al casamiento, por eso propuso en broma enviarnos su foto de cartón a tamaño real. Y pensamos, ¿por qué no hacerlo con nuestros invitados?”, contó Romanee al diario Metro.










