Este día se informó sobre la muerte de la madre de los niños desamparados de Honduras Sor María Leggol.
Luego de ser diagnosticada de Covid19 el pasado 11 Julio, Sor María Leggol se aferró a su fe logrando superar esta enfermedad a sus 93 años, fue un mes y un par de días el tiempo que la religiosa estuvo interna en un hospital de la capital para poder vencer este mortal virus.
Por más de 5 décadas esta ejemplar hondureña dedicó su vida a buscar el bienestar de los niños que por distintas circunstancias quedaron en la calle, en su fundación se les brinda todo lo necesario para que estos niños puedan reintegrarse a la sociedad convirtiéndolos en personas de bien.
Sor María Leggol, nació en Puerto Cortés un 21 de noviembre de 1926 en Puerto Cortés en la zona norte de Honduras.
Desde temprana edad fue identificando su don de servir a las personas que lo necesitan y a sus 23 años decidió regalar su vida a la obra de Dios, recibiendo sus votos religiosos como hermana Franciscana el 13 de junio de 1949 uniéndose a la congregación de Las Hermanas Escolares Franciscanas de la Provincia Latinoamericana (SSSF) con sede en Milwaukee, Estados Unidos.
Sor María sufrió la terrible experiencia de quedar huérfana a temprana edad y está difícil situación le sirvió para motivarse y trabajar para formar hogares con mejores condiciones de vida para niños y niñas en abandono, orfandad, abuso, vulnerabilidad, entre otras calamidades que pueden afectar a los niños con hogares desintegrados.
Fue así que en 1966 cuando trabajaba como enfermera en el Hospital Policlínica de Comayagüela fundó La sociedad Amiga de los Niños con el apoyo de personas altruistas que conocían de su don de servir y que decidieron apoyar este proyecto que lleva más de 54 años rescatando y apoyando a niños hondureños que han quedado en la calle y les ayudan a construir un mejor futuro convirtiéndolos en hombres y mujeres de bien.
El buen actuar de Sor María Rosa no se ha limitado a los niños de Honduras y ha trascendido fronteras impulsando proyectos a favor de la niñez en distintos países de la región por lo cual es considerada por las personas que conocen de su don de servir como “La Madre Teresa” de CentroaméricaEste 2020 ha sido un año duró para millones de personas en el mundo producto de la Pandemia Covid19 un virus que ha afectado a los humanos indiscriminadamente siendo Sor María Rosa una de las personas contagiadas y quien tuvo un encuentro directo con la muerta venciéndola aferrada a su fe.
Fue un 11 de julio cuando se le diagnosticó la mortal enfermedad siendo aislada inmediatamente para evitar que contagiase a más personas, ante el terrible impacto de este virus en su cuerpo tuvo que ser hospitalizada el 16 de julio para intentar reestablecer su salud.
En su momento trascendió que este ícono de la sociedad hondureña no contaba con los fondos suficientes para ser tratada por lo cual HCH se puso a la orden para buscar la manera de recaudar fondos, situación que motivo a los ejecutivos de Banco Atlántida a hacerse responsable del 100% de los gastos médicos de Sor María, destinando lo recaudad a su fundación para poder ayudar a más niños.
Luego de ser tratada en uno de los hospitales más importantes del país Sor María fue dada de alta un 17 de agosto y posteriormente trasladada a su casa de habitación para terminar con su recuperación.
Estos últimos meses según informaron personas cercanas a Sor María han sido días de incertidumbre ya que había días donde su mejoría era notable y otros en los que recaía, este martes 13 de octubre que se informó en HCH Matutino que la generosa hondureña estaba en estado de salud delicado, informándose horas más tarde de su fallecimiento.
Descanse en Paz Sor María Rosa









