La discusión judicial se remonta a hace cuatro meses, cuando uno de los tres jueces que integran la octava sala del Tribunal Regional Federal, o João Gebran Neto, condenó a Lula a doce años y un mes, contradiciendo así a la decisión previa dictada por el juez Favreto.
Ahora, ha sido el mismo magistrado quien ha revocado el “habeas corpus” concedido este domingo por el tribunal de apelaciones, que ha argumentado que la prisión del expresidente impide ejercer sus derechos como precandidato a la presidencia de la República brasileña, a pesar de que se encuentra virtualmente inhabilitado después de ser condenado en segunda instancia.
En su momento, la imputación del político brasileño provocó manifestaciones en todo el país que incluso intentaron evitar la entrega de Lula atrincherándose en su domicilio. Finalmente, coreado por sus seguidores, el expresidente brasileño se entregó a las autoridades.
Seguidrores de Lula da Silva piden su excarcelación.