Entre 2015 y 2022, más de 53,000 niños y adolescentes fueron asesinados en América Latina y el Caribe, según un informe publicado en enero de 2026 por UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud. El homicidio fue la primera causa de muerte entre los 10 y los 19 años en la región.
La cifra muestra una variación por sexo entre 2021 y 2022: mientras los homicidios de varones de 15 a 17 años bajaron de 17.63 a 10.68 muertes por cada 100,000 habitantes, los asesinatos de adolescentes mujeres en ese rango subieron de 2.13 a 5.1 por cada 100,000.
El hogar como escenario de violencia
Otro dato relevante es que más de seis de cada 10 niños y niñas de entre cero y 14 años sufren alguna forma de disciplina violenta en sus casas. El 46% padece agresión psicológica y el 38%, castigo físico.
Para la niñez con discapacidad, el riesgo es mayor: en la mitad de los países analizados, las probabilidades de recibir castigos físicos superan las de sus pares sin discapacidad. El informe indica que Honduras, Costa Rica y Nicaragua ya prohibieron por ley el castigo físico en todos los entornos, aunque la práctica persiste.
En Centroamérica, la tasa de disciplina violenta se ubica entre las más altas de la región, con Honduras entre los países con peores registros.
Feminicidio y violencia sexual desde la infancia
El documento de UNICEF advierte que el 20.3% de las víctimas de feminicidio registradas en 2023 en 11 países de la región tenían entre 15 y 29 años. El 3.4% eran niñas menores de 14.
La violencia sexual afecta a entre el 1% y el 25% de las mujeres jóvenes, según el país. En la región andina, el 28% de las mujeres sufrió violencia de pareja y casi el 20% de las mujeres de toda la región informó haber sido víctima de violencia sexual antes de cumplir 18 años.









