El Bournemouth trabaja contrarreloj para que el Vitality Stadium pueda recibir público el próximo sábado 29 de agosto ante Everton, en medio de una remodelación de casi 100 millones de dólares que todavía mantiene sectores cerrados, maquinaria pesada dentro del predio y tareas pendientes a pocos días del partido por la Premier League.
De acuerdo con un reporte de The Sun, el club del sur de Inglaterra sostiene su plan de habilitar el estadio para el partido del fin de semana, aunque parte de la remodelación seguirá inconclusa en el arranque de la temporada. El medio británico publicó imágenes del recinto con excavadoras, plataformas elevadoras y materiales de obra en distintos sectores.
La intervención en el estadio responde a un doble objetivo. Los Cherries buscan ampliar y modernizar una cancha con capacidad para unas 11.000 personas. Por otro lado, el club necesita adaptar sus instalaciones a las exigencias que impone su clasificación a la Europa League, torneo que disputará por primera vez en su historia.
Según informó The Sun, una parte central del proyecto se concentra en las esquinas noroeste y este del estadio, donde el club prevé sumar 800 lugares adicionales para espectadores. Esos sectores no estarán disponibles de inmediato y su apertura quedó prevista para las primeras semanas de la temporada.









