Muerto por asfixia y no quemado por llamas fue el caso de José Ángel Ceballos (21), quien pereció en el centro de retención de migrantes de Ciudad Juárez, Chihuahua, México, cuando pretendía llegar de manera ilegal a Estados Unidos de América.
Ceballos, junto a otros connacionales y migrantes de otras nacionalidades, fallecieron a consecuencia del incendio ocurrido el 27 de marzo pasado, mientras otros resultaron con quemaduras y lesiones.
El barrio Los mangos de la ciudad de Choluteca, departamento de Choluteca, es testigo del dolor que atraviesa la familia de Ángel Ceballos luego que murió en un incendio ocurrido dentro del Instituto Nacional de Migración (INM) ubicado en Ciudad Juárez, Chihuahua, México la noche del 27 de marzo.
La Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional coordinó la entrega de seis cuerpos de los hondureños fallecidos los cuales llegaron al país entre las 9:00 y las 9:30 de la noche del 11 de abril, al aeropuerto Palmerola, a la Base Aérea José Enrique Soto Cano.
José Ángel Ceballos residía en barrio Los Mangos de la ciudad de Choluteca, era el menor de seis hermanos y que decidió buscar mejores derroteros buscando el “sueño americano”, pero la tragedia lo sorprendió.
Agregó que: “Por los momentos el gobierno no nos ha hecho ninguna ayuda, nosotros fuimos a traer a mi sobrino a Palmerola, el gobierno solo dispuso el transporte para traer a mi familiar hasta aquí en Choluteca”
Los restos mortales del joven muerto están siendo sepultados este día en el cementerio Memorial de la ciudad de Choluteca.








