El actor Tylor Chase (36), conocido por su papel en El manual de supervivencia escolar de Ned, fue internado en un hospital del sur de California el día de Navidad para recibir atención médica y evaluación psiquiátrica tras años de luchar contra adicciones y problemas de salud mental, según informó Infobae este 26 de diciembre.
La internación se concretó luego de que familiares, excompañeros de elenco y amigos coordinaran una intervención de urgencia para alejar al actor de la vida en la calle y acercarlo a tratamiento profesional. El influencer y empresario Jake Harris logró contactar a un centro de crisis que aceptó evaluar a Chase el mismo día de Navidad.
Harris explicó que el hospital decidió que el actor necesitaba ayuda inmediata y lo ingresó para un tratamiento bajo observación de 72 horas, lo que representa un paso clave para iniciar su recuperación.
Según Daniel Curtis Lee, excolega de Chase en la serie infantil, la iniciativa fue impulsada directamente por el propio padre del actor. Lee relató que habló con Chase por videollamada para alentarlo a aceptar ayuda profesional y reconoció que aún no estaba claro si el ingreso fue totalmente voluntario.
Antes de esta intervención, Lee y otros intentaron brindarle refugio temporal, pero no funcionó. En uno de esos intentos, Chase abandonó una habitación de hotel en malas condiciones, lo que evidenció la dificultad de contener su situación sin apoyo médico estructurado.
La familia del actor ha llevado más de una década intentando que reciba tratamiento adecuado. En declaraciones previas, su padre reveló que Chase ha sido diagnosticado con trastorno bipolar y esquizofrenia, condiciones que complican su lucha contra las adicciones y que requieren atención constante para poder estabilizar su vida fuera de la calle.
Diversos informes señalan que en múltiples ocasiones Chase ha rechazado asistencia, refugios temporales e incluso tratamiento médico, lo que ha retrasado las oportunidades de obtener atención profesional que pueda mantenerlo alejado del consumo de sustancias y de la vida de indigencia.
Aunque la evaluación inicial es de 72 horas, el ingreso al hospital representa una oportunidad para que Chase sea derivado a un programa más completo de rehabilitación y atención psicológica si las autoridades médicas lo determinan necesario. La familia y quienes lo apoyan confían en que esta internación pueda significar un punto de inflexión en su recuperación.









