El presidente Donald Trump y su rival demócrata, Joe Biden, se lanzaron ataques este lunes en un esfuerzo final para asegurarse hasta el último voto en los estados en disputa tras una campaña marcada por la pandemia, la crisis económica y la profunda división en Estados Unidos.
El país se prepara además para unas elecciones marcadas por la incertidumbre, ya que el alto porcentaje de votos emitidos por correo por la pandemia hacen difícil que el resultado se sepa en la misma noche del martes, y el presidente ya adelantó que sus abogados están listos para un litigio.
El mandatario republicano está rezagado en las encuestas a nivel nacional, que le asignan 44% de las preferencias contra 50,7% para el demócrata, según el compilado de RealClearPolitics.
En su cierre de campaña en Pittsburgh, Biden afirmó que su objetivo será “sanar al país” y recobrar “el alma de la nación” y llamó a “levantarse y recuperar” la democracia.
Las encuestas están tan ajustadas en algunos estados clave como Pensilvania, que este lunes Biden anunció que hará un acto en este estado el día mismo de las elecciones, algo que es legal en Estados Unidos pero que refleja lo inusual y reñida que es esta contienda.
Trump anunció a última hora que estará en la sede de su campaña en Virgnia.
Hace cuatro años, Trump se impuso allí por estrecho margen y este año las encuestas dan una ligera ventaja a Biden, con 49,8% contra 45,5% para Trump.
Pero en 2016 las encuestas no anticiparon la victoria de Trump. Por eso los candidatos se volcaron este lunes en distintos rincones de Pensilvania para asegurarse hasta el último voto de este estado que concede 20 votos para el Colegio Electoral.
Trump siguió con su frenético ritmo de campaña y comenzó la jornada en Florida, celebró un mitin en Carolina del Norte y después siguió hacia Pensilvania, Michigan y Wisconsin.
Desde Fayetteville, en Carolina del Norte, desestimó las encuestas calificándolas como “falsas”.
Trump cerró la noche en Grand Rapids, Michigan, en el mismo lugar que eligió en 2016 para cerrar su campaña.
Cuatro años después, esta elección tiene sabor a referéndum sobre la gestión de Trump. Consciente de la batalla – con la posibilidad de convertirse en el primer presidente en no ser reelegido desde 1992 – el mandatario ya adelantó que sus abogados están listos para cualquier litigio.
Las elecciones son este martes, pero la pandemia ha llevado a millones de estadounidenses a votar por adelantado, con un récord de más de 97 millones de sufragios ya emitidos, lo que abre un escenario de incertidumbre, ya que la tendencia que marquen las papeletas de las urnas puede dar giro cuando se cuenten las votos anticipados.








