La Secretaría de Salud de Honduras reforzó la vigilancia y la prevención ante el aumento de casos de miasis por gusano barrenador en humanos. Hasta finales de julio, el país acumulaba 246 casos confirmados y tres fallecimientos asociados a la infestación, según informaron las autoridades sanitarias.
El jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud, Homer Mejía, explicó que el comportamiento de los casos este año muestra la necesidad de fortalecer las acciones preventivas, en especial entre los grupos de mayor vulnerabilidad.
De acuerdo con la información oficial, las tres personas fallecidas eran adultos mayores de más de 70 años de los departamentos de Olancho y Francisco Morazán, y presentaban condiciones que aumentaban el riesgo de sufrir complicaciones derivadas de la enfermedad.
La miasis por gusano barrenador ocurre cuando la mosca conocida científicamente como Cochliomyia hominivorax deposita sus huevos sobre heridas abiertas o lesiones en la piel.
Al eclosionar, las larvas se alimentan del tejido vivo y provocan daños que pueden agravarse rápidamente si no se recibe tratamiento oportuno.
Aunque históricamente esta enfermedad ha afectado principalmente al ganado, las autoridades sanitarias advirtieron que también puede presentarse en seres humanos cuando existen heridas sin protección o condiciones que favorecen la infestación.
¿Quiénes están en riesgo?
Los grupos con mayor riesgo incluyen adultos mayores, personas con diabetes, pacientes que padecen úlceras crónicas, individuos con movilidad reducida y quienes recientemente fueron sometidos a procedimientos quirúrgicos, ya que cualquier lesión expuesta puede convertirse en un punto de ingreso para las larvas.
La Secretaría de Salud reiteró la importancia de mantener todas las heridas completamente limpias, desinfectadas y cubiertas, en especial para quienes viven o trabajan cerca de establos, corrales, granjas, rastros, basureros u otros lugares donde existe una mayor concentración de moscas.
También recomendó revisar diariamente las lesiones para detectar cualquier cambio anormal y acudir de inmediato a un centro asistencial si aparecen síntomas como dolor intenso, secreciones, mal olor, inflamación o la presencia de larvas.
Las autoridades señalaron que la atención temprana permite retirar las larvas, limpiar adecuadamente la lesión y prevenir infecciones secundarias que pueden comprometer la salud del paciente.









