El Masters 1000 de Roma vivió este viernes su primer batacazo de la presente edición. Novak Djokovic, seis veces campeón en el Foro Itálico y uno de los máximos favoritos al título, quedó eliminado en su debut al caer frente al croata Dino Prizmic, número 79 del ranking ATP, por 2-6, 6-2 y 6-4.
El serbio, a punto de cumplir 39 años y actual número 4 del mundo, regresaba a la actividad tras una ausencia de dos meses por lesión. En su primer partido en polvo de ladrillo en el año, el deseo de Djokovic era sumar ritmo competitivo de cara a Roland Garros. Sin embargo, se encontró con una versión descomunal de Prizmic, de apenas 20 años, que mostró personalidad, despliegue físico y una madurez sorprendente para sellar el triunfo más importante de su incipiente carrera.
Djokovic tuvo un buen comienzo. El balcánico dominó el grueso de los intercambios e hizo valer su experiencia en uno de sus escenarios predilectos. Durante el primer set se mostró sólido, preciso y parecía tener el partido bajo control.
Pero el desarrollo cambió drásticamente a partir del segundo parcial. Prizmic elevó su nivel notablemente, incomodó a Djokovic con una defensa feroz y aprovechó errores poco frecuentes en el serbio. El juvenil se adelantó 4 a 0 y se adueñó del ritmo del encuentro.









