¡La vida solo es una y hay que disfrutarla cada segundo! una frase popular que algunos ignoran, mientras otros se la toman muy a pecho… Uno de esos últimos casos es el de Mercy Baggs, una anciana británica que a sus 90 años ya ha saltado dos veces en paracaídas, según informó Mirror.

Mercy se ha caracterizado por tener una personalidad temeraria. Y es que siempre se ha dedicado a ir más allá de los límites, aunque la edad a veces pueda no acompañarla tanto. Es una exconcejala que siempre estuvo relacionada a la política. Sin embargo, cuando se retiró comenzó a trabajar en la Policía de Transporte Británica, lugar en el que ha destacado por su energía.
Ella misma afirma que es distinta a las demás abuelas ya que constantemente está buscando actividades distintas por hacer. “Solo vives una vez… Recibo críticas que dicen que debería ser más seria. Me preguntan ‘¿Cuándo vas a crecer?’ y yo digo que nunca. Disfruto de la vida“, aseguró.
En 2007, la anciana tuvo muchas complicaciones en su salud: le extirparon dos tumores de la columna vertebral. Tuvo que volver a aprender a caminar, pero eso la hizo más fuerte y se dio cuenta que la vida era solo una.
“El médico me refirió para una resonancia magnética y descubrieron que tenía dos grandes tumores en la columna. El doctor dijo que ‘si no hacemos algo muy rápido, quedarás paralizada’“, contó.
Desde ese momento comenzó a realizar esas actividades que durante toda su vida había pospuesto, como por ejemplo, saltar en paracaídas.

“Leí sobre personas que lo hacían y una vez que le dije a la familia, lo iba a hacer“, contó la abuelita, quien realizó su primer salto a los 77 años y luego su segundo a los 89 años.
Mercy asegura que su próxima meta es completar su tercer salto cuando cumpla 95 años. A pesar de lo impactante que puede llegar a ser, ella no siente temor cada vez que salta del avión en movimiento.
“Cuando se abre la puerta y estás sentado en el borde del avión, pensé ‘Dios mío’. Despegamos y fue emocionante. Lo disfruté muchísimo“, detalló.
La anciana animó a las personas de su edad a que salieran e hicieran esas actividades que siempre habían deseado. “La edad es sólo un número. Tienes que arriesgarte. ¿Cuántas personas dicen ‘¿y si? ¿Qué pasa si no me gusta?’. Así que inténtalo“, cerró.









