Scott Charmoli les mostraba radiografías de dientes a sus pacientes con fracturas que él mismo había hecho o con caries inexistentes. Así, se hizo millonario a punta de tratamientos que nunca debían hacerse.
La salud bucal y dental ha adquirido cada vez más importancia a través de los años. Ahora son más las personas que deciden preocuparse de este ítem cuando se hacen chequeos médicos. Es por eso que el rol de los dentistas es importante, ya sea para algún tratamiento de ortodoncia, endodoncia o periodoncia.
Pero, ¿qué pasaría si aquella persona profesional que será la encargada de cuidar nuestros dientes en realidad los comience a dañar a propósito? Eso fue lo que ocurrió en Wisconsin, Estados Unidos.

Según un informe de New York Post, hace nos días fue declarado culpable de fraude un dentista llamado Scott Charmoli, de 61 años, luego de que se descubriera que rompía y dañaba los dientes de sus pacientes de forma deliberada para sacar provecho de ello.
El profesional, luego de dañar los dientes de sus pacientes les sugería realizarse tratamientos de corona para luego facturar a las compañías de seguros.

Charmoli fue descubierto luego de que pusiera a la venta su consulta dental y los nuevos dueños se dieran cuenta que los documentos no cuadraban: había realizado más de 1.600 cambios de corona durante 20 meses, algo que estaba muy lejano de la realidad.
Y es que en promedio, los dentistas de Wisconsin realizan 6 coronas por cada 100 pacientes. Sin embargo, Charmoli había hecho 32 por cada 100.

El hecho fue inmediatamente denunciado por un ejecutivo de una compañía de seguros. Además, junto a esa denuncia se presentaron otras 100 demandas de expacientes que lo han acusado de negligencia médica.
El procedimiento era el siguiente. Charmoli les decía a sus pacientes que debían tomarse radiografías. Una vez hechas y con radiografías de dientes sanos en mano, les indicaba que tenían una carie o una fractura en sus dientes.

Así, les realizaba tratamientos de corona de forma engañosa. De hecho, en el documento de la acusación se explica que los pacientes “creían que Charmoli era el experto, aceptaron sus declaraciones falsas y aceptaron el procedimiento de corona“.
Con esta estafa, Charmoli pasó de ganar 1.4 millones de dólares en 2014 a 2.5 millones en 2015, todo eso con procedimientos de corona a personas que nunca lo necesitaron.

Ahora el profesional que se enriqueció a través de engañar a sus pacientes arriesga 20 años de cárcel por fraude y negligencia médica. Su licencia de odontólogo fue suspendida en 2021 para evitar que siga ejerciendo mientras dura la investigación.








