Con recuerdos, historias y anécdotas velan a Juan Ávila Flores, una de las ocho víctimas mortales de la desgracia suscitada en la colonia Villa Nueva de la capital. Su esposa narró que Juan se quejaba mucho en sus últimos días porque lamentablemente padecía de una enfermedad.
“Desde hace 30 años lo conocía, era muy trabajador. Da pesar porque era gente luchadora. Los buenos recuerdan es lo que queda. Fuimos buenos amigos y estuvimos en las buenas y en las malas”, dijo un vecino del fallecido.









