En medio de la dolorosa tragedia ambiental y de infraestructura que azota a la región del Himalaya, un indignante testimonio de negligencia y abandono ha salido a la luz por parte de uno de los sobrevivientes de la catástrofe en el proyecto hidroeléctrico Trishuli-3A.
El operario Raj Chhetri, sobreviviente del incidente, acusó públicamente a un supervisor de nacionalidad extranjera de haber dejado a su suerte a más de 200 trabajadores atrapados en el interior del Túnel N.º 3 del complejo energético.
Según el escalofriante relato de Chhetri, tras escucharse un ensordecedor estruendo que advertía un inminente colapso en la montaña, el supervisor aseguró a la cuadrilla que iría a inspeccionar la zona de peligro y que regresaría de inmediato. Sin embargo, el encargo resultó ser un engaño: el extranjero huyó en soledad del lugar sin activar los protocolos de evacuación ni dar la alarma a los más de dos centenares de operarios. Pocos minutos después, una voraz avalancha de lodo, rocas y agua sepultó por completo las salidas de la estructura túnel.









