Nuevamente, el personal médico del Hospital Mario Catarino Rivas en San Pedro Sula, Cortés, ha tomado las calles para manifestar su descontento ante la falta de soluciones por parte de la Secretaría de Salud (Sesal).
Los galenos marcharon por el bulevar que lleva el nombre del centro asistencial, portando pancartas y entonando consignas para exigir el respeto a sus derechos laborales y mejoras sustanciales en el sistema de salud pública del país.
Uno de los puntos críticos de la protesta es la falta de pago de salarios y la recontratación de médicos que han sido despedidos injustificadamente. Según declaraciones de Harold Tabora, presidente de la asociación de médicos del hospital, el sistema de salud enfrenta un déficit de aproximadamente 18 mil profesionales, por lo que resulta incomprensible el despido de colegas que han servido fielmente, especialmente durante la crisis de la pandemia.
Los manifestantes denunciaron que, a pesar de que ya se aprobó el presupuesto correspondiente, los pagos a médicos por contrato e interinato aún presentan retrasos significativos.
Asimismo, rechazaron las declaraciones de algunos funcionarios gubernamentales que calificaron las protestas como acciones “partidarias”, asegurando que su lucha es gremial y enfocada exclusivamente en garantizar una atención de calidad para la población hondureña.
“El pueblo enferma mientras el gobierno calla”, se leía en una de las pancartas de cartón fabricadas por los mismos médicos para visibilizar la precariedad de las condiciones en las que laboran.
La jornada de protestas ha incluido asambleas informativas y plantones, lo que inevitablemente afectó la atención regular a los pacientes del hospital. Los médicos lamentaron esta situación, pero enfatizaron que es la única vía para presionar a las autoridades de la Sesal a sentarse en una mesa de diálogo con el Colegio Médico de Honduras y alcanzar acuerdos definitivos que beneficien tanto al personal como a los usuarios del sistema.
Las acciones de presión continuarán de manera indefinida hasta que se detengan los despidos y se garantice la estabilidad laboral de los galenos en la zona norte.









