Según la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), el Presupuesto Estatal 2025 no priorizó las verdaderas necesidades de la población hondureña, a pesar de un aumento sostenido del gasto público y mayores niveles de endeudamiento.
Entre 2021 y 2025, el presupuesto creció un 49 %, mientras que la planilla estatal alcanzó los 250,475 empleados, sin que sectores esenciales como salud, educación y seguridad mostraran mejoras sustantivas en la calidad y cobertura de los servicios.
El análisis de ASJ indica que el 88 % del presupuesto se destinó a gasto rígido, como sueldos, servicio de la deuda y transferencias, concentrándose el 81 % de la ejecución en solo 16 de las 113 instituciones públicas.
Del total aprobado de L 430,908 millones, L 113,815 millones se asignaron a salarios, con un incremento superior a L 9,600 millones, sin que esto garantizara mejoras en la prestación de servicios básicos para la ciudadanía.
La organización también advirtió que mientras los gastos en publicidad y propaganda se duplicaron, alcanzando L 1,236.4 millones, la inversión pública en bienes capitalizables mostró un rezago con solo 70 % de ejecución, especialmente en áreas de agua, saneamiento, vivienda y desarrollo productivo.
En salud, la situación es crítica: más de la mitad de los pacientes recibe tratamiento incompleto o no lo recibe, mientras que el presupuesto en vacunas y servicios básicos registró reducciones significativas.
En educación, con más de un millón de niños y adolescentes fuera del sistema escolar, programas como “Matrícula gratis” no se ejecutaron y la compra de textos escolares apenas alcanzó 0.1 %.
ASJ insistió en la necesidad de fortalecer la planificación presupuestaria para que los recursos se asignen según prioridades nacionales, basadas en evidencia técnica, y no en intereses políticos, al tiempo que se refuerce la rendición de cuentas y se impulse una transformación del sector público que garantice servicios efectivos para la población.









