Tras su destitución por parte del Congreso Nacional, Marlon Ochoa reaccionó con un enérgico mensaje público en su red social X, denunciando lo que considera una acción injusta y premeditada en su contra. En su pronunciamiento, afirmó que su salida no fue resultado de un proceso legítimo, sino de una persecución política impulsada desde sectores de poder.
Ochoa sostuvo que nunca se le brindó un juicio justo y comparó lo ocurrido con prácticas inquisitoriales, señalando directamente a actores políticos como responsables de una condena ya definida. Según sus palabras, se utilizó una apariencia de legalidad para encubrir decisiones previamente acordadas.
Asimismo, denunció que se ejecutó una campaña de desprestigio tanto en su contra como contra miembros del Partido Libre, con el objetivo de debilitar su credibilidad. Aseguró que las recientes elecciones en Honduras carecieron de transparencia y que fueron manipuladas por las cúpulas de los partidos tradicionales.
El exfuncionario afirmó ser testigo directo de las irregularidades y calificó los hechos como un fraude electoral que debería ser investigado a fondo. También criticó a las élites políticas y económicas, acusándolas de rechazar reformas que afecten sus intereses y de actuar con impunidad.
Finalmente, Ochoa expresó temor por su seguridad personal, denunciando la posible fabricación de cargos en su contra y advirtiendo sobre riesgos a su vida. A pesar de ello, aseguró que continuará su lucha política desde cualquier circunstancia, confiando en regresar al país y en que, eventualmente, se hará justicia.









