La Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras lanza un ultimátum al gobierno de Nasry Asfura y se pronuncian ante la compleja situación actual del país en varios sectores, incluyendo el gremio docente.
AQUÍ EL COMUNICADO ÍNTEGRO DEL MAGISTERIO:
PRIMERO: Expresamos nuestra profunda preocupación ante el adverso escenario nacional que impacta directamente en los hogares de las familias hondureñas y comunidades educativas, caracterizado por el encarecimiento acelerado del costo de la vida, el incremento constante en combustibles y medicinas esenciales, así como una violencia galopante que desestabiliza la paz social.
SEGUNDO: Denunciamos que este entorno crítico ha provocado una preocupante reducción de la matrícula escolar en los centros educativos públicos, producto de la violencia que impera en el país lo que representa una grave amenaza al derecho universal a la educación de miles de niños y jóvenes en todo el territorio nacional.
TERCERO: Señalamos con firmeza que el magisterio enfrenta la incertidumbre provocada por el incumplimiento y retraso en el incremento presupuestario para el reajuste salarial. Aclaramos de forma categórica que dicho aumento no fue producto de un pacto bilateral, sino un ofrecimiento directo del gobierno que hoy sigue postergado.
CUARTO: Exigimos al Presidente de la República, al Ministro de Finanzas y, en especial, a la Ministra de Educación, que brinden una postura oficial, clara y definitiva, para que a partir del mes de junio se vea reflejado el incremento salarial con efecto retroactivo a partir del mes de enero del presente año, sin más dilatorias conforme al Presupuesto General de la República ya aprobado.
QUINTO: Exigimos al Estado la implementación inmediata de intervenciones estratégicas orientadas a robustecer de manera integral los programas sociales educativos, particularmente la alimentación escolar, medida indispensable para mitigar la crisis económica familiar e incentivar el retorno seguro a las aulas.
SEXTO: Hacemos un llamado enérgico a la madurez y a la unidad granítica de todo el magisterio, instruimos que a partir del 1 de junio, nos declaramos en paro de brazos caídos en todos los centros educativos del país, hasta no tener una solución favorable a nuestras peticiones; nos mantendremos en alerta máxima a un llamamiento a paro nacional y tomas en puntos estratégicos.









