El fiscal general suspendido, Johel Zelaya, compareció ante la comisión legislativa por más de tres horas para responder a la denuncia de juicio político en su contra.
Durante la sesión, negó haber mostrado favoritismos hacia ningún partido político y sostuvo que los audios y videos difundidos solo involucraban a opositores del Partido Libertad y Refundación (Libre), argumentando que la acusación en su contra carecer de fundamentos de corrupción y responde a intereses políticos.
Zelaya afirmó que la denuncia es de carácter político y que todos los congresistas ya se habían manifestado públicamente en su contra antes de la audiencia.
“20 minutos son suficientes para expresar lo que hemos hecho como Ministerio Público, sé que la decisión ya está tomada”, manifestó, subrayando que su actuación siempre se mantuvo dentro del marco legal y que nunca persiguió a rivales políticos.
El fiscal defendió su gestión en el proceso electoral de 2025, asegurando que jamás intentó paralizar las elecciones ni intervenir de manera ilegal en el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Explicó que las intervenciones que ordenó, como el secuestro de documentos, se hicieron con el objetivo de garantizar la transparencia y que las investigaciones sobre audios y denuncias continúan abiertas, con asistencia internacional para autenticar el material.
Durante el interrogatorio, Zelaya retó a los diputados a revisar los expedientes en el Ministerio Público, reiterando que actuó con objetividad y transparencia.
Señaló que las presiones recibidas no influyeron en sus decisiones y que la suspensión de su cargo fue abrupta.
Ahora, la comisión del Congreso Nacional tiene la última palabra sobre el juicio político, que definirá si se dicta formal procesamiento, medidas cautelares o el sobreseimiento definitivo.









