¡Se presenta como “Influencer de amor y esperanza!, se une a retos virales, baila, y busca darle una imagen renovada a la iglesia católica. Hablamos de Heriberto García Arias, un sacerdote que se ha convertido en toda una celebridad en Tiktok con 1.7 millones de seguidores y casi 22 millones de “me gusta”.
“Estamos en caminos nuevos donde la iglesia se tiene que reestructurar para hacer llegar el mensaje a los jóvenes que están a la par con las redes sociales y definitivamente debemos hacer presencia y lo más importante es hacer a Dios viral”, expresó a los medios de comunicación.
El sacerdote que pertenece a la Diócesis de San Juan de los Lagos, Jalisco, se sumerge en las redes sociales con el propósito de acercar a los jóvenes a la palabra de Dios, a través de la música de moda y filtros en tendencia.
Uno de los videos que causó divertidos comentarios, fue precisamente uno en el que se le ve subido en un avión y aprovecha para grabar diciendo: “Buenas tardes, les habla su capitán para recordarles que este es el primer vuelo en mi vida, nunca he manejado un avión, espero que vayan a rezar todo el vuelo porque no sabemos si vamos a llegar” …
Esa espontaneidad y jovialidad en cada video es la que ha creado un vínculo con personas de todas las edades, quienes le piden consejos, oraciones en favor de los enfermos, lo felicitan, le proponen unirse a challenge y hasta le hacen preguntas controversiales.
Cabe mencionar que el padre Heriberto, voló a Roma para continuar formándose, a diario recibe múltiples comentarios.
“Que padre, tan padre”, “Qué Dios los bendiga y los cuide y la virgen Santísima lo cubra con su manto”, “Excelente padre de nuestro tiempo, bendiciones para él siempre, así sea”, “Saludos padre, ojalá siga haciendo tiktoks cuando no esté en México”, “Dios me lo bendiga por siempre padre y su gran sentido de humor, qué bien bailan”, son algunos de los mensajes.
El padre Heriberto asegura que es necesaria una reestructuración de la iglesia para llegar a más personas y TikTok es una plataforma que se debe aprovechar al máximo para lograrlo.
“Lo mejor es tratar de alimentar la fe de muchos jóvenes de diferentes maneras, y la iglesia se tiene que reestructurar para hacer llegar el mensaje y estar a la par con la nueva era ya que definitivamente lo ideal es ser ese puente para experimentar la plenitud y el amor de Dios de todas las formas posibles”, puntualizó.








