Por: Gabriela Raudales
Rusia anunció una nueva campaña de bombardeos contra centros de mando y la industria militar en Kiev, en respuesta a un ataque en la región de Lugansk, y advirtió a ciudadanos extranjeros y diplomáticos que abandonen la capital ucraniana.
Asimismo, Moscú afirmó que sus operaciones se centrarán en instalaciones donde se diseñan y producen drones, así como en puestos de mando, y justificó la ofensiva como una reacción a ataques previos contra civiles.
Sin embargo, el Kremlin acusó al gobierno ucraniano y a sus aliados occidentales de apoyar acciones contra población civil, mientras que Ucrania denunció que los recientes bombardeos rusos causaron muertos, heridos y daños en edificios residenciales, escuelas y museos. El presidente Volodímir Zelenski condenó los ataques y responsabilizó a Rusia de intensificar la destrucción de infraestructura civil en el país.









