Un Cristiano Ronaldo enfadado le gusta a Florentino Pérez porque le ayuda a comprobar que tiene un futbolista que no es sólo rebelde en los despachos, sino que eleva su inconformismo a un nivel más alto de rendimiento. Y en el Portugal-España se vio a Ronaldo en su máxima expresión. El problema en el Real Madrid es que reconocen que al portugués no le ha sentado nada bien la renovación millonaria que le ha hecho el Atlético de Madrid a Griezmann: Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado, ha aceptado doblar el sueldo de Griezmann hasta alcanzar los 23 millones de euros netos. Esta cantidad no es sólo un gesto de máximo reconocimiento para el francés sino que, además,supera el fijo que gana Cristiano en el Madrid: 21 ‘kilos’.
La molestia de Cristiano Ronaldo está ahora en comprobar que el Atlético de Madrid es capaz de valorar a su estrella cuando esta temporada ha ganado la Europa League y él ha conseguido la Champions. No una más. Ha ganado la tercera seguida, la cuarta en cinco años. El calentón del portugués crece con el último gran movimiento del mercado porque, aunque no ha sido un fichaje,considera una falta de respeto que su ficha no esté equiparada a la de los mejores pagados de las grandes Ligas. Messi gana 40 netos y Neymar alcanza los 35 millones. Luego están los variables… que a Cristiano no le convencen porque entiende que cada vez está más lejos de los rivales con los que compite por ser el número uno en el campo









