Por: Gabriela Raudales
Tulsi Gabbard renunció como directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos tras el diagnóstico de cáncer de hueso de su esposo, Abraham Williams. La funcionaria comunicó su decisión al presidente Donald Trump, quien aceptó la dimisión y nombró a su adjunto como reemplazo interino. Su salida será efectiva el 30 de junio de 2026.
En su carta, Gabbard explicó que no podía continuar en un cargo tan exigente mientras su esposo enfrenta la enfermedad, y destacó su decisión como personal y familiar. Trump elogió su gestión y aseguró que su trabajo fue “increíble”, aunque su salida se suma a otras renuncias recientes dentro del gabinete.
No obstante, su gestión estuvo marcada por tensiones internas y diferencias con otros funcionarios, especialmente en temas de política exterior e inteligencia, incluyendo el manejo del conflicto con Irán. También enfrentó críticas por decisiones polémicas dentro de la comunidad de inteligencia y por su relación tensa con otros organismos como la CIA, lo que generó dudas sobre su permanencia antes de su renuncia.









