El ex primer ministro británico Boris Johnson ha anunciado este domingo que ha decidido no presentarse a las primarias para sustituir a Liz Truss como líder del Partido Conservador y primer ministro del Reino Unido.
Johnson ha dicho en un comunicado que, a pesar de contar con el apoyo necesario de los diputados conservadores, ha llegado a la conclusión de que “simplemente no sería lo correcto” porque “no se puede gobernar de manera efectiva a menos que tengas a un partido unido en el Parlamento”.
El partido ha iniciado un proceso interno para elegir a su nuevo líder después de que Truss anunciase su renuncia a raíz de las turbulencias que su programa económico, con recortes fiscales que después se vio obligada a revertir, provocó en los mercados.
¿Qué pasó con Boris Johnson?
Boris Johnson es un hombre amado y odiado dentro de su partido. Lo que sí es cierto es que, de haber vuelto, hubiese protagonizado una historia similar a la de uno de sus ídolos, Winston Churrchill, aunque en mucho menos tiempo.
Las divisiones dentro de su tolda política son evidentes. Para unos, es una figura tóxica que haría su máximo esfuerzo por unir al partido y esto podría dar al traste con la construcción de un liderazgo estable que ayude a calmar los mercados. Para otros, es un indiscutible imán de votos capaz de atraer a los británicos con su imagen y su actitud optimista.
Johnson dimitió en julio, luego de una crisis interna que sobrevino de los escándalos provocados por las fiestas celebradas en las áreas de Downing Street durante las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus.








