Después de las primeras cuatro carreras de la Fórmula 1 en este 2026, el mensaje por ahora es claro. Red Bull es la cuarta escudería en la categoría, más cerca del quinto lugar que ocupa Alpine que del potencial que mostraron Mercedes, McLaren y Ferrari. A pesar que en el Gran Premio de Miami se vio un Max Verstappen con mejor velocidad, el futuro del cuatro veces campeón de la Máxima es incierto.
Frente a este escenario, surgió una novedad tras la carrera en el circuito urbano de la ciudad de los Estados Unidos que generó impacto en el paddock. La directiva de Red Bull ya estudia su futuro inmediato ante la posibilidad de que el piloto neerlandés deje el equipo, según informó el medio especializado Motorsport. Entre las alternativas consideradas, la figura del australiano Oscar Piastri aparece como la preferida por la escudería para asumir el rol principal en la formación de Milton Keynes, lo que significaría un cambio de paradigma en la gestión de su plantilla de pilotos.
El respaldo institucional detrás de esta estrategia es contundente: Red Bull cuenta con más de 2.000 empleados y un presupuesto técnico y comercial que gira en torno a la figura de su piloto principal. Según el sitio del deporte motor, esta magnitud hace inviable sostener el proyecto recayendo exclusivamente en talentos procedentes de la academia interna, como el joven Isack Hadjar, quien aún no reúne la experiencia necesaria para convertirse en referente del equipo en caso de la salida de Súper Max.










