En la sesión de este martes, un proyecto de decreto encendió el debate en el Congreso Nacional, al proponer que la elección del jefe de las Fuerzas Armadas deje de ser potestad exclusiva del Presidente de la República y pase a manos de los diputados.
La iniciativa plantea que el Congreso decida a partir de una terna presentada por la Junta de Comandantes del instituto castrense, marcando un cambio histórico en la forma de designar a los máximos oficiales.
El diputado Mario Segura, congresista que presentó el decreto ante la cámara, explicó que la propuesta busca reformar los artículos 280 y 281 de la Constitución de 1982, con el objetivo de establecer que el Jefe del Estado Mayor Conjunto y presidente de la Junta de Comandantes sea elegido por méritos y trayectoria militar, y no por la decisión directa del mandatario. Según el proyecto, el nombramiento se realizaría un año antes del periodo electoral, con un mandato de cuatro años y la posibilidad de destitución únicamente mediante juicio político.
Entre las restricciones que incluye la iniciativa, se señala que ningún pariente cercano del Presidente o de sus sustitutos legales podría ocupar el cargo, estableciendo límites hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad.
Además, se contempla que al asumir el cargo, el jefe de las Fuerzas Armadas deba rendir juramento ante el Congreso Nacional, cumpliendo lo previsto en el artículo 322 de la Constitución.
El proyecto también introduce un mecanismo de autonomía militar para casos excepcionales: si la Junta de Comandantes actúa en defensa de la Constitución, la democracia o la alternancia presidencial, podría operar sin estar subordinada al Comandante en Jefe y reportar directamente cualquier irregularidad a la Procuraduría General de la República, reforzando un contrapeso institucional frente al poder ejecutivo.
El presidente del Congreso, Tomás Zambrano, instó a la comisión de dictamen a acelerar la revisión de la propuesta para que sea discutida próximamente en el hemiciclo. Actualmente, según la Constitución vigente, el Presidente tiene libertad total para nombrar y remover al Secretario de Defensa y al Jefe del Estado Mayor Conjunto, lo que hace que esta iniciativa represente un cambio profundo en la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo con la cúpula militar.









