A casi nueve meses de haber iniciado el año, la ejecución del presupuesto nacional apenas alcanza el 55 %, situación que estaría afectando la inversión productiva y el desarrollo de distintos proyectos.
El bajo nivel de ejecución genera preocupación debido a que una parte importante de los recursos aprobados todavía no se ha utilizado, lo que puede retrasar obras, programas y proyectos destinados a impulsar el desarrollo económico y social.
El economista Ismael Zepeda señaló que parte del problema podría estar relacionada con la falta de experiencia de algunos funcionarios encargados de administrar los recursos públicos.
Según Zepeda, varios funcionarios todavía necesitan atravesar una “curva de aprendizaje” para mejorar la ejecución y aprovechar de manera más eficiente el presupuesto disponible.
El economista advirtió además sobre las consecuencias que puede generar una baja ejecución presupuestaria para el país. “Un gobierno que no pueda impactar en todos los sectores económicos lo que hace es un obstáculo al desarrollo”, manifestó Zepeda.









