El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) puso freno al uso de las gafas inteligentes de Meta entre sus empleados, debido a preocupaciones relacionadas con la seguridad, la privacidad y el manejo de información sensible durante sus labores. La medida fue comunicada mediante un memorando interno firmado por el director interino de la agencia, David Venturella.
Los dispositivos, similares a unos anteojos convencionales, cuentan con una cámara integrada que permite tomar fotografías y grabar videos desde la perspectiva de quien los utiliza. Aunque incorporan una luz blanca para indicar que están grabando, ICE considera que su uso puede provocar registros involuntarios de personas, documentos o situaciones que contienen información confidencial.
La preocupación aumenta porque las gafas pueden funcionar como una cámara personal sin que las personas que se encuentran cerca necesariamente sepan con claridad que están siendo grabadas. Para ICE, esto podría generar problemas de privacidad y legales, especialmente durante operativos migratorios, redadas o actividades en instalaciones federales.
La restricción no se limita a los agentes que participan directamente en redadas. De acuerdo con el reporte, alcanza a todos los empleados de ICE y también contempla otros dispositivos personales capaces de realizar grabaciones de audio o video durante la jornada laboral. El Departamento de Seguridad Nacional aclaró que no se trata de una nueva política, sino de un refuerzo de prohibiciones que ya existían sobre cámaras corporales personales y grabaciones no autorizadas.
El uso de estos lentes había generado controversia después de que agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza fueran vistos utilizándolos durante operaciones migratorias y protestas en distintos estados. La preocupación central es que las grabaciones realizadas con dispositivos personales podrían terminar almacenadas o transmitidas a teléfonos y servicios vinculados con la plataforma, dificultando el control sobre esas imágenes.
A diferencia de las cámaras corporales oficiales, que están sujetas a reglas específicas sobre cuándo deben activarse, cómo se almacenan las imágenes y quién puede acceder a ellas, las gafas inteligentes plantean mayores dudas sobre el control de los datos. Por ello, ICE decidió reforzar la prohibición para sus trabajadores: las gafas inteligentes de Meta no están prohibidas para todos los ciudadanos en Estados Unidos, sino para los empleados de ICE mientras realizan sus funciones laborales.









