La ausencia de Cristiano Ronaldo en la reciente convocatoria de la selección de Portugal para los amistosos contra México y Estados Unidos generó un cambio en el panorama previo al Mundial 2026. La decisión de dejar fuera al máximo goleador histórico del equipo se relaciona directamente con una lesión muscular que el delantero sufrió a finales de febrero durante un compromiso oficial con su club, Al-Nassr, en la liga saudí.
La dolencia se produjo el 28 de febrero, cuando Ronaldo debió abandonar el terreno de juego en los minutos finales del encuentro ante Al-Fayha, aquejado de molestias en los isquiotibiales de la pierna derecha. En ese momento, el diagnóstico preliminar no generó alarma entre los médicos del club ni en el entorno de la selección portuguesa, y se pensó que la recuperación sería breve. Sin embargo, días después, tras someterse a nuevos estudios y persistir el dolor, se detectó una lesión más compleja en el tendón de la corva.
El entrenador de Al-Nassr, Jorge Jesús, explicó que Cristiano Ronaldo, de 41 años, necesitaba “descanso y tratamiento”, por lo cual el futbolista viajó a Madrid para iniciar una rehabilitación bajo supervisión especializada. Esto le impidió participar en los siguientes partidos de la liga saudí, así como en el compromiso de la Liga de Campeones Asiática frente a Al Wasl, que finalmente fue pospuesto por motivos ajenos al equipo.









