Apesarados y consternados se encuentran los vecinos de Agua Azul Sierra donde reside la madre y hermanas del sacerdote Enrique Vásquez Calix asesinado la tarde del miércoles en una carretera entre El Negrito y Morazán en Yoro.
Lo recordaron como una persona muy afable siempre con el consejo para todos, un ejemplo, un hijo sobresaliente de la comunidad.
Sus restos son esperados para brindarle el último adiós con el honor y respeto que se merece, manifestaron.








