Christian Pulisic enfrenta el mayor desafío de su carrera como referente de la selección de Estados Unidos en el Mundial 2026.
La presión es máxima: sobre sus hombros recae la esperanza de millones de aficionados que esperan que el país consolide su estatus en el fútbol internacional, a pesar de las dudas por su reciente racha negativa con el AC Milan y una “sequía goleadora” que ha reavivado las críticas.
Para el delantero, la Copa del Mundo representa tanto una exigencia deportiva como una oportunidad histórica, según TIME.
Afrontar esta presión no es nuevo para Pulisic. El atacante de Hershey, Pensilvania, asume la responsabilidad de liderar a su selección en territorio local, en medio de grandes expectativas mediáticas y deportivas.
Ante cuestionamientos recientes sobre su rendimiento y las dificultades en el Milan, el jugador mantiene su determinación.
Declara que el compromiso y la ambición no disminuyen, y asegura estar convencido de que puede superar la adversidad en el momento más decisivo de su carrera.









